Trilladora de poleas

En Santa Lucía se conserva esta antigua trilladora de poleas, un magnífico testimonio de los inicios de la mecanización del mundo rural y del principio del fin de la vida tradicional. Llegadas para sustituir a los viejos trillos movidos por la fuerza animal, las trilladoras de poleas se empezaron a emplear en los años 60 para facilitar y acelerar la labor de trillar los cereales, es decir, separar el grano de la paja y el tamo. Para ello, en estas grandes máquinas, impulsadas por motores de gasóleo, se introducían los haces de cereal mediante una cinta transportadora y un sistema de cribas lograba separar los dos montones con el consiguiente ahorro de tiempo y esfuerzo. No obstante, la llegada de las aún más modernas cosechadoras en los años 70 terminó por simplificar aún más los procesos agrícolas, haciendo desaparecer prácticamente las labores manuales y acelerando así el éxodo rural.
Dirección
C. Barriomonte, 25, 26144 Santa Lucía, La Rioja