El Molino de Ocón

El molino de viento se ha convertido en el gran símbolo del valle de Ocón. Si bien el actual molino es una réplica construida en el año 2004, junto a él se encuentran las ruinas del original. De la antigua instalación se conserva la base circular de la torre, con muros que alcanzan casi los dos metros de altura y una puerta orientada al este, siguiendo la lógica funcional de este tipo de construcciones. La estructura presenta un diámetro exterior de 6,40 metros y un diámetro interior de 4 metros, dimensiones propias de los molinos eólicos peninsulares dedicados a la molienda de cereal.
Su cronología abarca desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII, momento en el que el molino se abandona, probablemente debido a la progresiva generalización y eficiencia de los molinos hidráulicos de la zona. A pesar de su ruina, este enclave es de enorme relevancia histórica, ya que se considera el primer caso documentado de molino de viento harinero conocido en La Rioja, lo que lo convierte en pieza clave para entender la evolución de las técnicas de molienda en la región.
En el verano de 2003 se llevó a cabo una excavación arqueológica que permitió sacar a la luz el nivel original de suelo y la cimentación de la torre, proporcionando datos esenciales sobre su construcción y uso. En base a estos datos se pudo realizar la reconstrucción que hoy contemplamos.
Su forma es la de una torre de piedra cilíndrica de tres plantas, en cuyo piso superior se encuentra la maquinaria, compuesta básicamente por una cubierta cónica giratoria, las aspas, un gran eje de madera, una rueda catalina, una linterna, un rotor vertical y dos grandes piedras de moler. Cuando las aspas se movían por la fuerza del viento, el sistema hacía girar la piedra superior, llamada volandera, mientras la inferior o solera permanecía fija. Los granos de cereal se introducían a través de una tolva entre ambas piedras, donde, gracias a dicho movimiento y al rozamiento, se molían.
Cada verano se celebra en este lugar la Fiesta de la Molienda, declarada Fiesta de Interés Turístico de La Rioja en 2016, en la que los vecinos de Ocón recrean las antiguas labores de la siega, la trilla y la molienda, tras lo cual ofrecen distintas degustaciones elaboradas con harina y otros productos típicos del valle. Es una visita imprescindible para conocer la historia agrícola de esta comarca y disfrutar de uno de sus parajes más singulares, ahora también acondicionado como mirador estelar tras haber sido reconocido como Destino Turístico Starlight.
Dirección
Santa Lucía, La Rioja